Interpretación fenotípica del antibiograma y selección de terapia dirigida

Guía de consulta rápida para interpretar los patrones de resistencia del antibiograma y orientar la terapia antimicrobiana dirigida mediante algoritmos basados en los principales fenotipos de resistencia de los microorganismos de mayor relevancia clínica.

Antibiograma

El antibiograma es una herramienta fundamental para la selección del tratamiento antimicrobiano. Su correcta interpretación permite identificar la susceptibilidad de un microorganismo, detectar posibles mecanismos de resistencia y favorecer un uso racional de los antibióticos dentro de los Programas de Optimización del Uso de Antimicrobianos (PROA).

¿Cómo interpretar un antibiograma?

  1. Identifique el microorganismo aislado en el cultivo.
  2. Revise la MIC o el diámetro del halo de inhibición para cada antimicrobiano.
  3. Interprete los resultados utilizando los puntos de corte de CLSI o EUCAST (S, I o R).
  4. Considere los mecanismos de resistencia (BLEE, AmpC, carbapenemasas, MRSA, VRE, etc.)
  5. Seleccione el tratamiento considerando el sitio de infección, la PK/PD, la función renal, las alergias y los principios del PROA.

 

Consulte en la sección de Bibliografía las guías CLSI y EUCAST para conocer los puntos de corte y recomendaciones vigentes para la interpretación del antibiograma.

    ¿Qué es la concentración minima inhibitoria?

    La Concentración Mínima Inhibitoria (MIC) es la menor concentración de un antimicrobiano capaz de inhibir el crecimiento visible de una bacteria in vitro. Su interpretación, utilizando los puntos de corte de CLSI o EUCAST, permite clasificar al microorganismo como Sensible (S), Sensible con exposición aumentada (I, EUCAST) o Resistente (R), orientando la selección del tratamiento antimicrobiano más adecuado.

    🟢 S    Sensible: alta probabilidad de éxito terapéutico con la dosis habitual.

    🟡 I     Sensible con exposición aumentada: requiere optimizar la exposición al antibiótico.

    🔴 R   Resistente: baja probabilidad de éxito terapéutico.

    Una MIC más baja no significa necesariamente que un antibiótico sea mejor. La elección debe basarse en la interpretación clínica y microbiológica, considerando el sitio de infección y las características del paciente.

    ¿Cómo utilizar esta guía?

    1. Identifique el microorganismo.
    2. Revise el patrón de susceptibilidad del antibiograma.
    3. Determine el fenotipo de resistencia.
    4. Seleccione el algoritmo correspondiente.
    5. Elija la terapia dirigida considerando el sitio de infección, la farmacocinética/farmacodinamia y las características del paciente.

    Importante: La elección del tratamiento debe individualizarse según el sitio de infección, el perfil microbiológico, la farmacocinética/farmacodinamia del antimicrobiano y las condiciones clínicas del paciente.

    Consulte y descargue la versión institucional vigente en formato PDF.